Con 5 tesis programáticas, sectores progresistas pertenecientes al partido Alianza Verde, adhirieron oficialmente a la campaña de Iván Cepeda rumbo a la primera vuelta presidencial, para vencer a la extrema derecha y suceder el puesto que deje el presidente Gustavo Petro.
Distinguidas figuras del progresismo colombiano, senadores y representantes del Pacto Histórico y de la Alianza Verde se reunieron en Bogotá, para consolidar una adhesión coherente con el pensamiento original del Partido Verde, constituido como un bastión en la lucha de los derechos medioambientales, y una oportunidad independiente del bipartidismo.
Excandidatos a la vicepresidencia, que ya habían mostrado su respaldo a Iván Cepeda, ampliaron sus propuestas y acuerdos programáticos para engranar la gran Alianza por la Vida. Entre ellos se encontraban el liberal Juan Fernando Cristo Bustos, del partido En Marcha; la senadora Clara Eugenia López Obregón, del partido Esperanza Democrática; y el representante afrodescendiente Óscar David Benavides Ángulo, del Partido Libres.
Durante su intervención, la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, Aída Quilcué, habló sobre los recientes atentados en contra de la población civil por parte de grupos terroristas que operan en Cauca y Valle del Cauca. "Es muy extraño lo que está pasando en el Cauca. Aparecen pancartas de las AUC que dicen que no se puede apoyar al Gobierno del Cambio. Luego el atentado, y después Paloma Valencia anuncia a Álvaro Uribe como su ministro de Defensa". "Quieren detener este proyecto del Cambio y no lo vamos a permitir. Hoy el pueblo se levanta, junto con las mingas. Vamos a defender nuestro territorio y a la vida".
Iván Cepeda, quien también condenó los atentados, indicó que se trata de una estrategia para crear miedo y desestabilización para volver a movimientos de militarización extrema.
Como respuesta a dicha andanada de violencia, Cepeda presentó las ideas programáticas bajo las cuales se conformó la Alianza por la Vida, para vencer a la extrema derecha en la primera vuelta presidencial.
Los acuerdos programáticos de la Alianza por la Vida son:
1. Equidad y reformas sociales: "Nuestra visión de la transformación parte del principio de la eliminación de la pobreza y la desigualdad. Debemos hacernos a la idea de que primero son los pobres. La prosperidad nace de la equidad y del acceso a derechos. Consolidad la Reforma Agraria, para producir y crear paz desde el campo. Aumentar la intervención del Estado en los territorios, promoviendo así las oportunidades en las distintas regiones del país", fueron algunos de los apartes dichos por Cepeda en su discurso.
2. Profundización de la democracia: "No basta con defender la constitución del 91. Es hora de renovar la política para que vuelva a ser un servicio público y no de negocio privado. Estamos comprometidos con una revolución ética y una lucha de frente contra la gran corrupción, contra las mafias y poderes que las sostienes iremos de frente": dijo Cepeda.
3. Política ambiental: "Con el liderazgo del presidente Gustavo Petro, Colombia ha iniciado una lucha global contra la crisis climática. Debemos pasar a un modelo sostenible, que proteja la vida y el agua y que asegure una transición energética con fuentes limpias y respeto por los territorios. Cuida la naturaleza es una responsabilidad con el planeta y con las generaciones presentes y futuras", añadió el candidato progresista.
4. Seguridad humana y Paz: "Un gobierno progresista no renuncia a la paz, porque entiende que la guerra es el fracaso de la humanidad. Nuestro compromiso es con una política de paz seria y responsable. Todos los diálogos tendrán como un principio innegociable el respeto a la población civil, al liderazgo social y a quienes ya han firmado la Paz. La vida no se negocia. Implementaremos además el Proceso de Paz y avanzaremos con los procesos de reparación para quienes han sufrido la violencia", expresó Cepeda.
5. Diálogo y el acuerdo nacional: "Colombia debe encontrarse consigo misma, superar la fragmentación y construir un consenso sobre lo fundamental. Caminaremos hacia acuerdos comunes. El diálogo es la principal fortaleza de una sociedad que quiere avanzar sin violencia", finalizó Iván Cepeda.
Con este y otros acuerdos no explicitados, millones de colombianos ahora harán parte de la gran fuerza política centrada en derrotar a la extrema derecha en las urnas.
La Corte Suprema de Justicia (CSJ) dijo que el congresista conservador Wadith Alberto Manzur Imbett asumió conductas extorsivas al enviar mensajes amenazantes a una funcionaria para que el ministerio de Hacienda permitiera materializar contratos ilegales a nombre de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), según un diario nacional.
“De verdad, si no, no va a funcionar nada Mariale. Solo te dejo la constancia por acá (...). Te lo tengo que decir porque el miércoles hay sesión y cuando las cosas no salgan no digan después que uno es problemático (...)”, le escribió Manzur a la exasesora del Ministerio de Hacienda María Alejandra Benavides.
Manzur está en prisión, por cohecho impropio. Condicionó su función pública como integrante de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, a que el Ministerio de Hacienda intercediera en la adjudicación de proyectos en Saravena, Cotorra y El Carmen de Bolívar, que serían financiados con recursos de la Ungrd.
Estos hechos fueron recopilados por la CSJ en la acusación contra Manzur y Karen Astrith Manrique Olarte, de las curules de paz y también presa, así como contra los congresistas Julián Peinado, Liliana Bitar, Juan Pablo Gallo y el excongresista Juan Diego Muñoz. Todo el grupo está llamado a juicio por la CSJ.
El 11 de octubre de 2023, antes de que se radicara el proyecto de presupuesto, Manzur presionaba a Benavides para concretar uno de estos contratos antes de la discusión, en lo que la CSJ catalogó como una actitud extorsiva, supeditando el trámite de este proyecto clave del Gobierno a la materialización de la “promesa remuneratoria” hecha desde la cartera de Hacienda.
“Manzur indagó por la fecha de regreso del ministro y subraya la necesidad de hablar con él ‘antes de que haya ponencia’, en alusión al trámite presupuestal de esos días del proyecto de ley de presupuesto general. Sin embargo, de manera inmediata enlaza esa urgencia con la inminencia de la sesión del miércoles, al señalar: ‘yo necesito hablar con él’; ‘si no, no va a funcionar nada’; y al dejar constancia preventiva: ‘cuando las cosas no salgan no digan después que uno es problemático’; ‘es más feo que yo no te diga nada y que solo te notifique en la sesión’. Estas expresiones son consistentes con una expectativa de respuesta a la propuesta ya transmitida al ministro Hacienda y con la posibilidad de condicionar su comportamiento en la sesión próxima”, dice la acusación de la CSJ.
Según Benavides, hoy testigo del caso, esta misma “presión” la sintió de la senadora conservadora Liliana Esther Bitar Castilla, quien el 10 de octubre se le acercó con el mismo propósito.
“Se entiende que hay una presión porque algo se mueva, por tener un resultado, por saber qué pasó con una propuesta”, le dijo a la Corte.
El 17 de octubre de ese mismo año, Manzur insistió en verse con el entonces ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, hoy preso por su papel en el escándalo de corrupción, junto con el exministro del Interior Luis Fernando Velasco. Le envió mensajes a las 8:18 de la mañana y, como no se concretó el encuentro, le insistió a la 1:48 de la tarde.
“Mariale, porfa déjame hablar con el ministro. De verdad estoy muy inconforme. Estoy pendiente Mariale”, le dijo Manzur.
Ese día, el congresista buscó a Bonilla directamente en la plenaria de la Cámara, como quedó registrado en la grabación de la sesión. “Allí se evidencia el nuevo intento de Manzur por dialogar con el ministro Bonilla a solas. La transmisión oficial de la sesión muestra al parlamentario, a las 4:49 p. m., en dirección al atril en el que estaba sentado el alto funcionario; a eso de las 5 p. m., y luego de permanecer algunos minutos sentado a su lado, se le observa mirando de frente al ministro y dirigiéndole algunas palabras”, dijo la Corte.
Finalmente, se logra concretar una reunión con el ministro el 31 de octubre a la que asistieron los congresistas Bitar, Manzur y Julián Peinado Ramírez, otro de los acusados por esta “red clientelar”.
“En esta reunión se le dio respuesta a una propuesta que hicieron ciertos congresistas de la reunión de la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público, a través Manzur, respecto a montos para cupos indicativos, para proyectos que debían gestionarse en otra entidad, esa entidad siendo la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo. Lo más importante… en esta reunión el ministro me dio la autorización explícita y lo hizo frente a los congresistas de que yo le recibiera proyectos al interior de la Ungrd. No solo eso, el ministro Ricardo Bonilla dijo quince para todos”, dijo la testigo.
El 28 de noviembre de 2023, el concepto favorable de los congresistas a varios empréstitos —tras meses en los que la comisión había frenado su trámite— terminó por revelar parte del entramado
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