Apenas un mes y medio luego de iniciada la Patria Milagro, ya existiría el primer caso de una ejecución extrajudicial, o ‘falso positivo’, ocurrido además en un operativo militar.
Se trata de Ricardo Andrés Rodríguez Martínez, un campesino de 18 años matado por el Ejército, parece ser, de manera irregular e ilícita. El hecho ocurrió en la Quebrada Valencia, en la ciudad de Santa Marta.
Varias fuentes cercanas al joven, incluyendo su madre, aseguran que es inocente, que estaba desarmado y que no pertenecía al grupo armado al que iba dirigido el ataque militar. Su muerte, aún sin investigación, podría constituir un crimen del Ejército contra un civil.
Previo al paro armado en Santa Marta y parte de la costa caribe, el Ejército realizó un operativo en contra de José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’. Él, junto con 7 personas más, murieron en el ataque militar, según reportó el 21 de septiembre el presidente de la República. Además, el mandatario dijo que había otros 6 cuerpos que no pudieron ser extraídos del lugar de los hechos.
El ataque iba dirigido a integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
Con el normal odio con el que se expresa, el presidente tildó a las 13 personas muertas como ‘narcoterroristas’.
La madre del joven Ricardo Andrés Rodríguez realizó un plantón en la sede de Medicina Legal en Barranquilla, lugar donde reposan los restos de su hijo. La mujer portaba un cartel que dice: “Verdad y Justicia. Mi hijo fue asesinado inocentemente.
Él era un civil, una persona de bien que no pertenecía a ningún grupo armado. Lo mataron y lo hicieron pasar como perteneciente de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, cuando él no tenía nada que ver con esa organización ni con ninguna otra.
Fue el ejército quien lo trató como si fuera uno de ellos mintiendo sobre su identidad y su vida. No era combatiente. Era mi hijo inocente. Civil, víctima de una injusticia. La verdad no se puede ocultar.
Exigimos que se sepa la verdad y la realidad, él no era de ningún grupo. Justicia por mi hijo inocente”.
La madre, entre lágrimas, le envió un mensaje al presidente:
“Abelardo voy a denunciarte, mataste a mi hijo injustamente, un niño de tan solo 18 años, no pertenecía a nada, era solo un obrero. ¿Por qué eres tan injusto, por qué con una madre? ¿por qué me mataste a mi pelaíto? Él no estaba armado, él era un civil ¿por qué lo hiciste?, quiero que se haga justicia”.
La denuncia de la madre y hermana del joven Rodríguez Martínez vino acompañada por la indignación ante el señalamiento mentiroso de que el muchacho era hijo de alias ‘Pinocho’, también integrante de las ACSN.
Rápidamente la indignación popular se acompañó con la solidaridad de colectivos comunitarios, liderazgos sociales, madres buscadoras, víctimas de falsos positivos, etc.
La bancada del Pacto Histórico solicitó a la Fiscalía investigar inmediatamente el hecho. Sectores del progresismo recordaron al ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, quien en moción de censura aseguraba que los jóvenes en combate eran ‘objetivos legítimos’ para ser abatidos por la Fuerza Militar y policial.
La política sangrienta del presidente ya deja varios menores muertos en combates, y familias de civiles que acusan el exceso de fuerza en operativos militares donde ellos resultan heridos. La cifra, a 23 de septiembre de 2026, deja 6 menores muertos, dos familias heridas y este último caso, que podría ser la primer ejecución extrajudicial hecha al ritmo del Cristo Rey.