A menos de dos semanas para la segunda vuelta electoral en Brasil, una de las principales reformas del presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue aprobada en el Senado. La reforma al 6x1, recorta la jornada laboral a solo 5 días, sin afectar el salario de millones de trabajadores.
La reforma a la jornada laboral fue aprobada casi unánimenete. 74 votos por el Sí, y 1 por el No. Una decisión prácticamente por consenso.
Se prevé que Lula promulgue la reducción de la jornada laboral la próxima semana, luego de que la cámara alta aprobara la medida en dos rondas de votación. El único voto en contra provino del exvicepresidente Hamilton Mourao, quien ejerció ese puesto en el gobierno del presidente Jair Bolsonaro.
La jornada laboral irá de 44 a 40 horas semanales. El Partido de los Trabajadores aseguró que Brasil se suma a los principales países desarrollados al promover una jornada laboral que priorice el descanso de 22 millones de trabajadores y aumente la productividad del país. “Brasil se sitúa así al nivel de los países más desarrollados como Finlandia, Australia, Francia, Alemania, Noruega y Países Bajos”.
La implementación de la reforma será progresiva. Dos meses después de publicada, la jornada bajará a 42 horas. Un año después, se complementará reduciendo las dos horas restantes.
El senador de ultraderecha Flávio Bolsonaro adhirió a la reforma de Lula, por puro cálculo político. Al principio de la legislatura, Bolsonaro y su Partido Liberal habían rechazado la propuesta. Ahora, a 10 días de elecciones, ambos se auparon a la reforma, junto con otros partidos en el espectro político, que tenían libertad de voto.
Los senadores del gobierno criticaron fuertemente a la derecha y la ultraderecha por el vaivén de sus convicciones, en plena época electoral.
“¡Se acabó la jornada 6x1! Un logro histórico para millones de trabajadores y trabajadoras, que ahora tendrán más tiempo para descansar, estar con su familia, cuidarse y vivir. Quienes construyen Brasil cada día también merecen tiempo para vivir. ¡Es un Brasil listo para más!”, dijo el presidente Lula en su cuenta de X.
El presidente Lula ha implementado una serie de reformas estructurales a poco días del balotaje del 25 de octubre. Los más destacados incluyen el recorte a impuestos a combustibles, condonamiento de deudas a 3,6 millones de empresas, apoyos y subsidios a universitarios y ampliación de subsidios sociales.
Lula debe remontar casi 3 millones de votos que aventajó Bolsonaro en primera vuelta.