Colombia y Venezuela firmaron este viernes en Caracas un histórico pacto que compromete a los gobiernos de los dos países a combatir con toda energía y de manera conjunta todas las actividades de la criminalidad binacional en la frontera conjunta.
Con ello se pretende liberar los pasos fronterizos de las mafias del narcotráfico, la trata de personas, el contrabando y la minería ilegal, y la corrupción en organismos como la Guardia Nacional Bolivariana, que desde hace largos años afecta las actividades fronterizas normales.
El anuncio del acuerdo lo hicieron en Caracas los presidentes Gustavo Petro y Delcy Rodríguez, luego de una inédita reunión de mandatarios, la primera que se realiza luego del estrambótico secuestro por Estados Unidos del presidente Nicolás Maduro.
El encuentro permitió sellar pactos en torno de siete áreas claves: asuntos fronterizos, migración, industria, medioambiente, salud, seguridad y defensa.
"Esta visita se enmarca en un momento de profunda necesidad de unión y de integración de nuestros pueblos", afirmó Rodríguez en comparecencia junto a Petro, subrayando la prioridad que ambos gobiernos otorgan a la normalización institucional.
Las delegaciones coincidieron en la urgencia de restablecer el control estatal en las zonas limítrofes para garantizar una dinámica fronteriza "regulada y segura" que proteja la actividad económica de las poblaciones locales.
"Nos hemos planteado ambos países la elaboración de planes militares, pero también el establecimiento inmediato de mecanismos para compartir información y para el desarrollo de inteligencia", dijo Delcy Rodríguez.
Petro declaró que el "esfuerzo común" debe orientarse a "liberar a los pueblos de la frontera de las mafias dedicadas a diversas economías ilegales, comenzando por la cocaína, el oro ilícito, la trata de personas, y minerales raros".
En el ámbito comercial, los mandatarios celebraron la recuperación del intercambio bilateral tras la reapertura de la frontera en 2022.
Las cifras presentadas tras la finalización de dos jornadas de trabajo de la Comisión de Vecindad e Integración revelan que el comercio ha pasado de un mínimo histórico de 70 millones de dólares –producto de decisiones políticas previas que fracturaron la relación– a una cifra que ya asciende a los 2.200 millones de dólares.
No obstante, el flujo aún se encuentra lejos del récord histórico de 7.000 millones de dólares alcanzado en años anteriores.
Para profundizar esta reactivación, ambos países pactaron una estrategia de sustitución de importaciones.
"No tiene sentido buscar en otros países lo que ya tenemos en los nuestros", dijo Rodríguez, enfatizando la necesidad de priorizar los productos de fabricación binacional sobre los de terceros mercados.
La agenda técnica confirmó avances en materia energética. la mandataria interina anunció el inicio de proyectos de interconexión eléctrica para el occidente de Venezuela y el desarrollo de infraestructura gasífera destinada a la exportación, con el fin de optimizar los recursos naturales de ambos territorios.
Este encuentro en Caracas supone un espaldarazo diplomático para Rodríguez, quien aunque ya había efectuado un viaje oficial a la isla de Granada el 9 de abril, recibe ahora el reconocimiento de su vecino más estratégico.