EL MILAGRO DEL DÍA
Hipócrita, el presidente sigue usando su falso respeto a todo para mostrar su talante autoritario a todo.
Una alocución de una hora le bastó para irse de frente contra instituciones, derechos, luchas populares y todo lo que al tigre y su fascista proyecto no le parece.
Ahora notamos cómo es el modelo de gobierno. Por su inexperiencia, el presidente toma lo mejor de cada exmandatario.
Odia, pide y legitima perseguir opositores, como Laureano Gómez.
Pide irrespetar la autonomía universitaria, como Misael Pastrana y sucesor.
Revive con absoluto desparpajo el Estatuto de Seguridad de Julio César Turbay.
Arrodilla a la nación a los gringos (como casi todos sus predecesores).
Perfila y amenaza a jueces, como Álvaro Uribe, de quien retoma la nada exitosa Seguridad Democrática.
Ya se estima un paro nacional para noviembre, de donde seguramente el presidente retome la violenta política de Iván Duque contra manifestantes.
Con complicidad de la prensa corporativa, el jefe de Estado parece tener vía libre para revivir 80 años de violencia e imprimirlos en su cuatrienio.