Durante el Consejo de Ministros del 19 de enero, el presidente Gustavo Petro y sus ministros destacaron la importancia de decretar la emergencia económica en todo el país, y advirtieron qué le pasará a la estabilidad fiscal si la Corte Constitucional tumba los impuestos o la declaratoria de emergencia.
El presidente Petro afronta la necesidad de expedir impuestos a los megarricos tras el hundimiento de la Ley de Financiamiento por parte del Senado de la República. Las medidas incluyen un impuesto a patrimonios superiores a dos mil millones de pesos, así como un impuesto a los licores, pasando del 5 al 19%. incluyendo impuestos a juegos de suerte y azar y otros, el Gobierno pretende recaudar 16 billones de pesos con el objetivo de estabilizar el déficit fiscal de la Nación, impidiendo que la deuda interna de Colombia se haga imparable.
La emergencia económica y sus impuestos implican gravar a una élite económica del 0,5% de todos los colombianos. De ningún modo se afectará a los más pobres del país.
¿De dónde viene la deuda?
Germán Ávila Plazas, ministro de Hacienda, mostró cómo el déficit fiscal viene desde 2018 y se han sostenido en el tiempo, superando a los ingresos netos del país. En 2018, los ingresos fueron un 15,1% del presupuesto anual, frente a un 18,2% de los gastos totales. En 2025, esta cifra cambió a 18,1% y 24,3% respectivamente.
Significa que los ingresos subieron un 3%, mientras que los gastos se dispararon un 6,1%. El presidente Petro explicó que, fundamentalmente, esta subida del gasto está en la deuda interna, y se explica en la decisión política del Banco de la República de no bajar la tasa de interés real, que vuelve impagable esa deuda.
Además, Ávila insistió en que el hecho de no aprobar las dos reformas presentadas por el Gobierno del Cambio, agudizan la crisis fiscal en al menos 28,3 miles de millones de pesos.
El ministro fue claro en que en la inflexibilidad del gasto hay derechos fundamentales que se deben proteger. Estos incluyen, con cifras:
-Equiparar UPC de régimen contributivo y subsidiado (3.3 miles de millones de pesos)
-Comicios electorales y orden público (3.7 miles de millones de pesos)
-Emergencia climática prolongada (0.5 miles de millones de pesos)
-Subsidios servicios públicos eléctricos (5.1 miles de millones de pesos)
-Sentencias judiciales sin pagar (1.6 miles de millones de pesos)
-Reparación de víctimas (1.6 miles de millones de pesos)
Total: 15.8 miles de millones de pesos.
¿Qué hace la emergencia económica?
Para reducir el déficit, minHacienda eliminará beneficios en impuestos a juegos de suerte y azar por 795 miles de millones de pesos, y a licores por 784 miles de millones.
Además, en el impuesto al patrimonio, los impuestos ascenderán de acuerdo con un umbral en pesos, de la siguiente manera:
Personas con patrimonios de $0 a $2.081'600.000 no tendrán impuesto, seguirán con el 0,0%.
Personas con patrimonios de $2.081'600.000 a $3.642'800.000 tendrán un aumento del 0,0% al 0,5%. (76.062 contribuyentes)
Personas con patrimonios de $3.642'800.000 a $6.244'800.000 pasarán de un impuesto del 0,5% al 1,0% (17.231 personas)
Personas con patrimonios de $6.244'800.000 a $12.489'600.000 se les subirá al impuesto de 1,0% a 2,0% (8.422 contribuyentes)
Personas con patrimonios de $12.489'600.000 a $104.080'000.000 tendrán una gravación del 1,5% al 3,0% (2.956 personas)
66 megarricos con fortunas de $104.080'000.000 en adelante, pagarán el 5,0% al Estado.
Esto generará un impacto positivo de $2.398 miles de millones de pesos.
Otros impuestos
Además de los ya mencionados, el presidente Petro espera decretar impuestos a:
-Compras de bajo valor traídos del exterior, para fortalecer industria nacional (406 miles de millones de pesos)
-Impuesto al consumo de bienes de lujo (16 al 19%) (110 miles de millones de pesos)
-Petróleo y carbón (869 miles de millones de pesos)
-No deducibilidad de regalías (300 miles de millones de pesos)
-Consumo de alcohol ( 542 miles de millones de pesos)
-Consumo de tabaco y similares ( 1.071 miles de millones de pesos)
Total: 3.298 miles de millones de pesos.
Así, el presidente Petro busca la estabilidad de la fiscalidad del país, sin afectar al pueblo trabajador de Colombia.